jueves, 3 de abril de 2025

Del amor al odio, solo hay una persona.

Vera se sentó frente a su ordenador.

Esta vez no iba a desahogarse contándole a su pareja lo que ese individuo la había hecho pasar. No iba a guardar dentro de su dolorido cuerpo más frustración, su corazón taquicárdico ya no se lo permitía. 

Esta vez, estaba dispuesta a vengarse. A hacerle sufrir, quería que pagara por lo todo la humillación y sinsentido que la había hecho pasar.

Ninguno de los presentes excepto ella había frenado sus exigencias, aún sabiendo que todo lo que estaba sucediendo les podía llevar a la cárcel... pero claro, la urgencia de la tarea requería métodos que solo él estaba dispuesto a llevar a cabo, por lo que lo necesitaban... y él, lo sabía.

Su método operan di era siempre el mismo, esperar al dead line para que nadie pudiera echarse atrás y provocar que tuvieran que aceptar in extremis su falta de profesionalidad, de esa forma siempre ponía en un aprieto a Vera, dejándola entre la espada y la pared... Un puesto de responsabilidad en un cargo de autoridad pensado para un hombre, eso era lo que la vida la había obligado a elegir... pero tener el sueño de comprarse una casa no se pagaba solo, así que, aún sabiendo que su autoridad siempre iba a ser socavada e iba a ser tratada de farsante, aceptó. 

Nunca la llamaba por su nombre, para él solamente era un puesto en la empresa... siempre hablaba de ella al resto refiriéndose al cargo que desempeñaba... despreciando su trabajo y a ella

"Un día duro, siempre los hay. Solo es un día duro". Vera repetía la letania mientras volvía a casa, con lágrimas escocíendole en los ojos y un nudo en la garganta... Pero esta vez, algo burbujeaba dentro de ella, rabia, un sentimiento que rara vez se atrevía a admitir que sentía.

No podía volver a tragarse ese odio que ni tan siquiera se atrevía a admitir. No podía volver a dejar que la señalaran y de nuevo no defenderse... que él se volviera a salir con la suya y salir indemne... así que harta, se sentó frente a su ordenador y decidió vénganse... Como exponerlo? cómo humillarlo? como hacerle sufrir?... y entonces lo vio... Un poema, no... Una carta de amor. Era perfecto, la guerras también se pueden luchar con armas de mujer, pensó para sí misma.

 

Querido Nadie

Entiendo que no es culpa tuya, que tal vez ni tú sepas la rabia, la frustración y la maldad que alberga tu cuerpecito, cariño mio.

Entiendo que de pequeño alguna mujer mala te hizo sufrir. Y debo decir que no todas somos iguales, eso es generalizar y no es justo para las mujeres. Comprendo que estar dentro de los cánones de belleza masculinos no tuvo que ser fácil para ti, y quiero que sepas que no pasa nada por ser del montón, aunque seas del montón de arriba. No obstante... si te arreglaras un poco más y no fueras de listillo por la vida, seguro que harías que muchas mujeres se fijaran en ti, por quien eres.

Te digo esto desde el más absoluto respeto, ya que entiendo que no es culpa tuya que te cueste querer asumir tu papel dentro de esta sociedad, y el sentimiento que te genera todo que no crece dentro de tus límites mentales. He de admitir, que cuando quieres puedes ser un chico muy majo, tal vez deberías probar a sonreír un poco más, en vez de intentar llamar la atención vistiéndote con ropa que no se corresponde a tu edad. Es de mal gusto e indica falta de profesionalidad. Y querido, desde el más absoluto respeto, porque yo respeto a los hombre eh, te verías más guapo si dejaras de hablar de tus logros, de tus metas para el futuro y dejaras de intentar ser el centro de atención. Por favor deja el histerismo hablando de cosas que no sabes y calla y escucha, te lo digo sin ofender, desde todo el cariño del mundo.

Lamento desde mi más profundo dolor tener que explicarte que, en este mundo TODOS somos pequeños, a todos nos falta amor y muchos nos sentimos inseguros y amargados, como a veces dejas ver tú.. no te faltará algo en la vida? tal vez tengas algún arrepentimiento por haber llegado a tu edad sin haber hecho algo que tu biología te pide, el trabajo y las metas laborales no lo son todo para un hombre. Debes entender entender que el amargor no es uno de los sentimientos que más empatía genere.

Es por ello que te deseo que recapacites y te des cuenta de que el día de mañana nadie va a amar a esa persona  en la que te estás convirtiendo, por eso desde el fondo de mi corazón de pido que recapacites y te conformes con lo que la vida te da. Te puedo asegurar que tiene cosas muy bonitas por venir, siempre y cuando sepas lo que más te conviene, escúchame, te lo digo habiendo visto a muchos hombre en tu situación. Estar solo en un futuro sin que nadie te cuide es muy triste, y yo no te deseo eso. 

 Y recuerda... nadie puede dar lo que no tiene, te lo digo desde mi gran infinito amor, y desde el convencimiento de que, en la vida te espera algo muy bonito príncipito. 

 Un camino equivocado, siempre es un camino hacia una vida vacía.

Te deseo que mejores. Tu coordinadora de prevención favorita.

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